Vamos a empezar aclarando… ¿para qué sirven los collarines cervicales?

Los diferentes tipos de collarines cervicales sirven para inmovilizar la columna a nivel cervical, con el fin de evitar lesiones a nivel de la médula espinal, tanto en la recogida como en el transporte y en la realización de radiografías.

Está considerado como el primer elemento involucrado en una inmovilización.

Las características que debe presentar un collarín cervical son:

  • El peso de la cabeza debe estar apoyado en posición neutra.
  • Debe evitar los movimientos laterales, rotacionales y anteroposteriores de la cabeza.
  • Debe ser cómodo, translúcido en radiografías y compacto.
  • Fácil de colocar
  • Diferentes tallas.
  • No debe alterar la función ni la posición de las vías respiratorias, ni afectar de manera adversa la circulación cerebral.

Tipos de collarines cervicales

Collarín blando: prácticamente no limita la movilidad del cuello. Ayuda a soportar la cabeza de forma cómoda dejando a los músculos y articulaciones del cuello descansar. Se usa para aliviar el dolor en lesiones que no requieren una inmovilización estricta del cuello como puede ser el esguince cervical.

collarín blando

 

Collarín semirrígido: este tipo de collarín limita un poco más la flexión y la extensión del cuello respecto al blando. La parte de arriba y de abajo del collarín están almohadilladas por ser las zonas de apoyo. Su uso es similar al collarín blando.

collarín cervical pvc

Collarín rígido: con este tipo de collarín se consigue una inmovilización más importante ya que tiene más apoyos. Normalmente suelen apoyar en la zona de la mandíbula y la barbilla, en la parte de delante sobre el esternón y en la parte de atrás de la cabeza.

collarín rígido

Colocación de un collarín cervical

Primeramente, hay que elegir el tamaño del collarín adecuado en función de la distancia entre el trapecio y la mandíbula.

Para ponerlo hay que colocar la columna cervical en posición neutra, retirar el pelo, prendas de vestir y joyas que puedan obstaculizar el proceso como cadenas o pendientes.

Se coloca el collarín alrededor del cuello y se utiliza el sistema de cierre, que puede ser con velcro o cualquier otro sistema, para fijarlo.

Lo más importante es poner un collarín del tamaño correcto, ya que si es más pequeño podróa oprimir los vasos sanguíneos, y en el caso de que sea más grande no cumpliría su propósito de inmovilizar la columna cervical.

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